La satisfacción expresada por los docentes y discentes fue alta.
En la evaluación los alumnos consideraron que la
metodología narrativa les había servido para reflexionar sobre el ejercicio profesional, para mejorar su competencia narrativa y para comprender mejor la dimensión narrativa de la vida humana, siendo un formato válido para explorar los
valores presentes en la relación clínica.
Los discentes se mostraron dispuestos a continuar con este formato docente basado en la medicina y ética narrativa para seguir aproximando el mundo de la
bioética a los compañeros médicos de familia.